PALABRA DE GURÚ: "TIROS POR LA CULATA"

Sábado, 21 Octubre 2017 15:11 Publicado en Opinión Visto 727 veces

Por, Benjamín Vogel Mast, (Don Jubilón).

A medida que nos acercamos a las elecciones presidenciales, aumentan

los "tiros por la culata" . Esta  vieja  metáfora alude a la calamidad de las armas: en particular ese disparo fallido   que termina aporreando al que jala  el gatillo. Las balas son palabras injuriosas o falsas verdades.  Otras veces  acciones buscando ventajas electorales, pero resultan un fiasco. Sería el caso que, narra un amigo, poniendo intenciones malévolas al viaje de la Presidenta a Sao Paulo, coincidiendo con el partido de la "Roja de todos". De ganar habría sido un show perfecto, pero como perdimos, resultó un "tiro por la culata". ¡Que contrariedad!  ¿Mala suerte?  Toda la inversión perdida. Le fue mejor con los empresarios respetuosos  de Enade.

Menos sofisticado fue el viaje del literato peruano y Premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa, para darle una " manito" a su amigo Sebastián Piñera (hoy mi candidato). En atildado discurso el Premio Nobel incluyó una  "Molotov literaria", cuando habló de nuestra "derecha cavernaria" (que también le puede servir a Piñera en  primera y segunda vuelta).  Les quedó la cara llena de pólvora y  requirió una semana  apagar este fogueo. El mejor  bombero fue el columnista  Francisco Covarrubias quien disparó a la izquierda cavernaria, imperturbable y cristalizada en sus sueños añejos. Y se me abrió la cabeza: tanto la izquierda como la derecha dura, son "tiro por la culata".   

 

"Al cavernarismo de la derecha lo marca su ultraconservadurismo moral (y en ciertas ocasiones,  un clasismo social) ; en cambio la izquierda chilena  y mundial se sostiene sólo con porfía ideológica.  Caído el muro de Berlín, cayó la vieja utopía de crear una sociedad nueva y un hombre nuevo. Un lugar donde no existan las clases sociales ni la división del trabajo. Donde cada uno podría "cazar en la mañana, pescar después de almorzar, criar ganado al atardecer y criticar a la hora de la cena, sin necesidad de convertirse en cazador, ni en pescador, ni en pastor ni en crítico", como decía Marx. Electoralmente han sido castigados a nivel mundial, porque se sospecha que  nunca creyeron en la democracia  ni en la libertad. Menos  en la tolerancia, ahora que tienen secuestrada la palabra "progresismo". Más  serios serían los chinos, nietos de Mao,  que adoptaron esta  moderna consigna: "no importa el color del gato, sino que cace ratones".  En el último  congreso de su peculiar PC, planifican llevar la batuta en el mundo  para el 2050; en cambio nosotros que cambiamos la escopeta cada cuatro años,  andamos a tiros por la culata.

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