A 57 años del megaterremoto más grande de la historia de la humanidad

Sábado, 20 Mayo 2017 23:17 Escrito por  Publicado en Especiales Visto 3641 veces

El devastador evento natural ocurrió en el sur de Chile y tuvo su epicentro en las costas de Valdivia. Por eso es conocido como el Sismo de Valdivia. Hoy se sabe que fue un enjambre de terremotos que había comenzado en la víspera en la zona de Concepción. 

Este lunes 22 de mayo se cumplirán 57 años del megaterremoto de 1960, que pasó a la historia como el Sismo de Valdivia, porque en las costas de esa provincia tuvo lugar el epicentro principal del fenómeno, alcanzando la magnitud jamás registrada en la historia de la humanidad de 9.5 grados Richter.

En realidad fue el desarrollo de un verdadero enjambre de terremotos que asoló el sur de Chile a partir del 21 de mayo de ese año, con los primeros y fuertes sismos en la zona de Concepción. Al día siguiente, un domingo por la tarde, y cuando las familias terminaban de almorzar en sus casas, se desataría la tragedia en todo el sur chileno, esta vez con epicentro en Valdivia, con una extensión territorial que abarcó entre la actual Región del Bio Bio y la Región de Aysén. 

Tras el megaterremoto hubo maremotos en la costa que hicieron desaparecer poblados, naves hundidas y un número que nunca se determinó de  muertos y desaparecidos. Un tsunami que incluso se presentó en las costas de Hawai, producto de este mismo megaterremoto, causó muertos y desaparecidos en ese lejano lugar.Lo mismo ocurrió en el lago Nahuelhuapi, en la vecina Argentina, donde ocurrió un "lagomoto".

El terror se apoderó de la población de la época, no solo debido a la devastación provocada por la naturaleza, sino por la ignorancia y fuerte predominio de la religiosidad, que hizo que la gran mayoría de las personas creyera que era el fin del mundo y que dios estaba castigando a los tranquilos sureños de aquellos días. Mal agoreros recorrían los barrios de las ciudades predicando e infundiendo mayor temor entre la gente.

Hasta hoy se habla de 2 mil y tantos muertos, aunque ha habido autores que han planteado que pudieron ser 10 mil, por partida baja, ya que en esa época había mucho chileno indocumentado, sobre todo niños y jóvenes, que solo se registraban siendo adultos.

Del mismo modo, se habla de que el terremoto en realidad consistió en la seguidilla de tres poderosos sismos, que empezaban cuando el anterior aún vibraba. Ello llevó a calcular que el movimiento habría durado al menos entre 12 y 15 minutos. Testigos de la época aseguran que la desesperación era incontrolable debido a que la tierra no se calmaba y el suelo ondulaba como agua, levantando polvo y propagando un aterrador ruido subterráneo.

LOS HECHOS

El Sismo de Valdivia de 1960, tuvo lugar el domingo 22 de mayo de 1960 a las 15:11 hora local.

Su epicentro se localizó en las cercanías de la ciudad de Valdivia, Chile, y tuvo una magnitud de 9,5 siendo hasta hoy el mayor registrado en la historia de la humanidad. Junto al terremoto principal se registraron una serie de movimientos telúricos de importancia entre el 21 de mayo y el 6 de junio que afectaron a gran parte del sur de Chile. Las réplicas se extendieron por largos 8 años.

El sismo fue percibido en diferentes partes del planeta y produjo un maremoto que afectó a diversas localidades a lo largo del océano Pacífico, como Hawaii y Japón, y la erupción del volcán Cordón Caulle. Más de 2.000 personas fallecieron (¿10 mil?) y más de 2 millones quedaron damnificadas a causa de este desastre.

Antes del amanecer del sábado 21 de mayo de 1960, a las 06:06 horas, un fuerte sismo sacudió gran parte del centro sur de Chile. Se registraron 12 epicentros en la costa de la península de Arauco, actual Región del Biobío. El movimiento tuvo una magnitud de 7,75 en la escala de Richter y una intensidad de VII en la escala de Mercalli, afectando principalmente las ciudades de Concepción, Talcahuano, Lebu, Chillán y Angol y fue percibido entre el Norte Chico y la zona de Llanquihue.

El primer movimiento telúrico produjo el derrumbe del puente carretero de 2 km de largo sobre el río Biobío, que comunicaba a la ciudad de Concepción con Coronel, Lota y la provincia de Arauco. A las 6:33, un segundo movimiento similar al anterior, sacudió la zona y derrumbó las construcciones deterioradas por el primer terremoto. Sin embargo, no hubo víctimas fatales ya que gran parte de la población había evacuado los hogares por miedo a los derrumbes.

Las comunicaciones telefónicas desde Santiago de Chile al sur estaban interrumpidas y las primeras noticias de la situación se conocieron por los informes del periodista Enrique Folch que había captado señales de radioaficionados desde la zona de la tragedia. El Presidente de la República de la época, Jorge Alessandri, inmediatamente suspendió las ceremonias en honor al Día de las Glorias Navales, entre las que se contaban el tradicional mensaje del Presidente a la nación desde el Congreso Nacional.

El gobierno chileno comenzó inmediatamente a solicitar ayuda a las zonas del país que no habían sido afectadas y a la comunidad internacional, mientras la lluvia caía con fuerza y un tercer terremoto en la tarde azotaba las ciudades afectadas. Los cortes en los tendidos eléctricos produjeron diversos incendios y las cañerías de agua potable se rompieron. A pesar de que muchas edificaciones estaban completamente destruidas por el interior, sus fachadas se mantenían prácticamente intactas.

DOMINGO TRÁGICO EN EL SUR

Mientras Chile organizaba la ayuda a los habitantes de Concepción y las ciudades cercanas, una tragedia aún peor estaba por ocurrir. Pasadas las 15 horas del día domingo 22 de mayo de 1960 se produjo un movimiento sísmico cuya máxima magnitud llegó hasta los 9,5 grados en la escala de Richter1 y tuvo una duración de 15 minutos aproximadamente. Estudios posteriores afirmaron que dicho movimiento en realidad fue una sucesión de más de 37 terremotos, cuyos epicentros se extendieron por más de 1.350 km. El cataclismo devastó todo el territorio chileno entre Talca y Chiloé, es decir, más de 400.000 km². y alcanzó hasta la península de Taitao en la actual Región de Aysén.

Con todo, la zona más afectada fue Valdivia y sus alrededores. En dicha ciudad, el terremoto alcanzó una intensidad de entre XI y XII grados en la escala de Mercalli. Gran parte de las construcciones de la ciudad se derrumbaron inmediatamente, mientras el río Calle-Calle se desbordaba e inundaba las calles del centro de la ciudad. En el puerto de Corral, cercano a Valdivia, el nivel del mar había subido cerca de 4 m antes de comenzar a retraerse rápidamente cerca de las 16:10, arrastrando a los barcos ubicados en la bahía (principalmente los navíos «Santiago», «San Carlos» y «Canelos». A las 16:20, una ola de 8 m de altura azotó la costa chilena entre Concepción y Chiloé a más de 150 km/h. Cientos de personas fallecieron al ser atrapadas por el maremoto que destruyó pueblos en su totalidad. Diez minutos después, el mar volvió a retroceder, arrastrando las ruinas de los pueblos costeros para nuevamente impactar con una ola superior a los 10 m de altura. Los navíos fueron completamente destruidos a excepción del «Canelos» que quedó encallado luego de ser arrastrado por más de 1,5 km.

La onda expansiva comenzó posteriormente a recorrer el océano Pacífico. Casi quince horas tras el evento en Valdivia, un maremoto de 10 m de altura azotó la isla de Hilo, en el archipiélago de Hawái, a más de 10.000 km de distancia del epicentro, provocando la muerte de 61 personas. Similares eventos se registraron en Japón, las Filipinas, Rapa Nui, en el estado de California, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Samoa y las islas Marquesas.

EL RIÑIHUAZO

Cuando la pavorosa pesadilla del terremoto había supuestamente pasado, se escribiría la epopeya del Riñihue, en la actual Región de Los Rios: lo que hizo el hombre, ayudado por la máquina y por la técnica, para impedir la destrucción de una zona de cien mil habitantes, por la acción de las aguas de un lago, que quedaron aprisionadas y que quisieron recuperar su libertad con furia y fuerza homicida y devastadora.

Dos días después del terremoto, el Cordón Caulle, a 200 km del epicentro, hace erupción. Al año siguiente sería el volcán Calbuco, a raiz de las mismas fuerzas interiores de la tierra.

Mientras la noticia del terremoto más potente registrado en la historia recorría el mundo y reporteros internacionales, políticos y militares se dirigían a las ciudades afectadas, una posible catástrofe aún mayor era analizada por organismos gubernamentales. Debido al terremoto, diversos cerros se habían derrumbado bloqueando el desagüe del lago  Riñihue, el último de los Siete Lagos, una serie de lagos interconectados, y desagua por el río San Pedro que recorre diversas localidades hasta llegar a Valdivia antes de desembocar en el Pacífico.

Antecedentes del tipo de desastre que se podía producir, ya se conocían; ya que está descrito que en el terremoto del 16 de diciembre de 1575 -en la época de la invasión española-, en el que la "fuerza del sismo fue tan grande, que un derrumbe cerró el desaguadero del lago Riñihue, dique que cedió en abril del año siguiente, inundando en forma desastrosa una extensa región".

Al bloquearse el río San Pedro, el nivel de las aguas comenzó a crecer rápidamente. Cada metro que subía el nivel del lago correspondía a 20 millones de m³ por lo que cuando el lago se rebalsase al superar el tercer y último tapón de 24 m de altura, tendría más de 4.800 millones de metros cúbicos que bajarían por el río San Pedro con un caudal de más de 3.000 m³/s (durante sus crecidas, el San Pedro no superaba los 400 m³/s) destruyendo todos los pueblos en su ribera en menos de 5 horas. Dicho caudal podría haber aumentado a cifras incalculables en caso de que el tapón formado hubiese colapsado.

Para evitar la destrucción definitiva de Valdivia y Corral, diversos batallones del Ejército de Chile y cientos de obreros y constructores de ENDESA, CORFO y el Ministerio de Obras Públicas participaron en la tarea de controlar el vaciado del lago de tal forma que su cauce no arrasara con lo que quedaba de aquellas ciudades. Para esto, 27 bulldozers trabajaron en bajar el nivel del tapón de 24 a 15 m para que el lago comenzara a vaciar lentamente 3.000 millones de m³, mientras otros detenían el flujo de los ríos que conectan el Riñihue con los lagos Panguipulli, Calafquén, Neltume y Pirihueico. El día 23, tras agotadoras horas de trabajo, el lago comenzó lentamente a vaciarse desvaneciendo el potencial peligro a los 100.000 hab. que vivían en la zona afectada. Los trabajos, liderados por el ingeniero Raúl Sáez, acabaron solamente dos meses después del inicio de las maniobras.

Todos estos eventos fueron calificados como la "Hazaña" o "Epopeya del Riñihue", producto de la gravedad de la situación y la forma en que se desarrolló la respuesta por parte de los integrantes de los organismos del Estado chileno, las empresas privadas y públicas, el Ejército y miles de voluntarios que colaboraron directa e indirectamente en la faena.

 

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