Casa de la Moneda no olvida el golpe de estado de 1973

Cuando el reloj marcó la 1:00 a. m. del martes 11 de septiembre de 1973, para el presidente Salvador Allende, el frío que arropaba la madrugada de ese entonces, combinó perfectamente con el escalofrío que se apoderó de su cuerpo, al recibir las primeras notificaciones de movimientos militares en la ciudad de Santiago, capital de Chile.

Pasada las siete de la mañana y ya con la preocupación, que se acrecentaba, al pasar el tiempo Allende salió de su residencia hacia la casa presidencial La Moneda. Espacio donde media hora después, le comunicó a sus nacionales lo siguiente:  “Tenemos que ver la respuesta, espero que sea positiva, de los soldados de la patria que han jurado defender el régimen establecido”.

Según las primeras versiones, militares, miraban con cierto escepticismo que se ejecutará un golpe de estado

Evento que sorprendió minutos más tarde, específicamente a las 8:40 de la mañana, cuando el teniente coronel Roberto Guillard, anunciara que por “la gravísima crisis social y moral por la que atraviesa el país” las Fuerzas Armadas y el Cuerpo de Carabineros “restaurarían” el orden.

Presionaron a Salvador  Allende para  que renunciara, en varias oportunidades, y este respondió de manera contundente que no, por lo que rechazó la oferta de salir del país con su familia y se acuarteló en La Moneda.

Luego de ser evacuada la casa presidencial, para evitar el derramamiento de sangre,según Guillard, fue bombardeada sin piedad, con artillería y armas pesadas. 

Faltando sólo 20 minutos para las dos de la tarde, se avecinaba lo inesperado y que sin duda, marcaría un hito en la historia de Chile.

Luego de emitir su discurso final, y tras aceptar el sometimiento, pronunció el presidente sin titubear: “¡Allende no se rinde, mierda!” y posteriormente se quita la vida.

Sin darle el gusto a sus opositores, el cuerpo fue hallado sin vida, en medio de una casa ardiente en llamas por los ataques.

El agitado y sorprendente día fue cerrado por Augusto Pinochet, al liderar una junta militar frente al poder ejecutivo chileno y aceptada por el poder judicial. A la par, ya el Estadio Nacional se había convertido en un campo de prisioneros con más de 5.000 personas capturadas y torturadas. Lo que avistó un futuro de terror que perduraría por 17 años.

Más de 40.000 víctimas, prisioneras, torturadas y 3000 asesinatos resaltan de la dictadura de Pinochet, según fuente de la Comisión de Derechos Humanos.

La pobreza floreció y se esparció por todo el país, a raíz de las políticas económicas implementadas, donde la clase alta era la mayor favorecida, excluyendo a gran parte de la población nacional.

¿Que originó  el golpe de Estado?

Salvador Allende fue elegido presidente por voto popular, en 1970 promoviendo un proyecto que buscaba establecer el socialismo por la vía democrática. Su programa de gobierno contempló la construcción de un Estado popular y una economía planificada. 

Esto ocasionó fuertes discrepancias con la extrema derecha de ése entonces, lo que produjo una polarización de la sociedad, unos estabas a favor y otros en contra del recién elegido presidente.

En esa época, el comandante general del Ejército, René Schneider,sostuvo su carácter apolítico de las Fuerzas Armadas ante el triunfo de Allende. Sin embargo, Schneider fue asesinado el 25 de octubre de 1970, lo que abrió las puertas para la creación  del plan en su contra.

Aunado a una crisis económica notable, las calles se convirtieron en escenarios violentos, debido a los consecuentes enfrentamientos entre grupos de izquierda y derecha, estos últimos, con la colaboración de Estados Unidos y su agencia de inteligencia (CIA). Por lo que es evidente resaltar que civiles y militares ya conspiraban para sacar a Allende del poder.

¿Quién fue Augusto Pinochet?

Sin mayor alarde de su carrera militar, Augusto Pinochet se caracterizaba por ser un militar sin grandes aspiraciones y apolítico. El propio Allende lo había nombrado comandante del Ejército en agosto de 1973, sin imaginar que  en los últimos días previos al golpe, se uniría a la conspiración en su contra. 

Al transcurrir los años de su gobierno dictatorial, los derechos civiles y políticos de la población eran casi nulos. Cabe mencionar, la afectación que hubo con los poderes ejecutivos, legislativos, entre otros. 

Varios medios de comunicación fueron censurados y la actividad política de cualquier sector que no estuviera a favor de la dictadura era tachada de “extremista” y perseguida. Libros y publicaciones fueron allanados y quemados por los militares.

Augusto Pinochet murió el 10 de diciembre de 2006, sin ser juzgado por los crímenes que cometió. Aunque hubo intentos de enjuiciamiento, tanto en Europa como en Chile, estos no lograron llevarse a cabo, antes de que muriera a los 91 años por una descompensación cardiaca después de sufrir un infarto.

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